Notificacion

SITIO EN CONSTRUCCIÓN

- Cap 20

Reportar Imagen Dañada / No cargada / Desordenada [AQUI]

Chapter 20

Esa noche, tuvo un sueño aterrador. Nikolai, que estaba en el otro mundo, salió ante él en forma de fantasma:

"Nico, es terrible que estés tratando de ser feliz a costa mía y de mi hijo."

"Estaba tratando de protegerlo."

"Me dejaste allí. Cambiaste la ropa de mi bebé... ¿Te importé alguna vez acaso?"

"Nikolai..."

Quería vivir, deseaba tanto proteger lo que podía sostener entre sus brazos que... Eso fue lo único que pensó y por eso salió corriendo en dirección a este pueblo.

"Tú me dijiste que viera a Michalis. ¡Tú me dijiste!"

"Yo no te pedí que te robaras a mi hijo ¡Te dije que había algo importante en el monasterio y ni siquiera me escuchaste porque estabas muy ocupado en vivir algo que no te pertenece!"

"..."

En el monasterio que dejó atrás, todavía había documentos importantes enterrados debajo de un estante en la biblioteca. Sin embargo, no lo recuperó. No lo hizo porque se fue antes.

"Eres un criminal. Si se descubre lo que hiciste, serás enterrado vivo".

"¿Enterrado vivo?"

"Sí, estarás atrapado en la oscuridad, sin luz, para siempre. Hasta que te pudras allí como yo lo hice en esa fosa".

"Lo siento, lo siento Niko. Lo siento ¡Solo quería proteger a Michalis! ¡Niko! ¡Niko!"

"¿Qué pasa, Nico?"

Los ojos de Nico se agrandaron ante la voz que resonó en sus oídos. Luego, sintió que su mano estaba siendo acariciada y que no dejaban de frotar su estómago. Revan, sosteniendo el hombro de Nico, estaba tratando de despertarlo desesperadamente desde hace un buen rato ya.

Era cierto, anoche ambos durmieron juntos. La llama de la vela iluminaba bastante bien el perfil bien proporcionado de Revan y le hacía notar que no tenía playera:

"¿Qué pasa? ¿Estás bien? Dijiste tu nombre y el nombre de Michalis..."

"Yo..."

"¿Puedes sentarte? ¿Quieres un vaso de agua?"

"No, no. Lo siento. Tuve un sueño aterrador".

"Nico..."

Revan entonces envolvió sus brazos alrededor de su espalda y comenzó a arrullarlo. Era una calidez suave. Un perfume delicioso que entraba entre sus brazos y que quitaba el miedo y el dolor hasta hacerle pensar que era una mentira.

¿Lo que tuvo fue un sueño profético? ¿El futuro de Nico para reparar sus pecados?

Pero bueno, ciertamente todavía no estaba en la oscuridad. Ahora mismo se encontraba siendo protegido por el cuerpo de la persona que tanto amaba. Y eso era suficiente.

"Estoy bien..."

Nico lentamente trató de levantar la mitad de su cuerpo mientras reprimía sus propias ganas de llorar.

"¿Fue una pesadilla muy fea?"

Los dedos de Revan se asomaron frente a su rostro y suavemente apartaron el cabello sudoroso de Nico de sus mejillas.

"Sí..."

"¿Es mi culpa?"

"¿Cómo sería tu culpa?"

"Porque traté de abrazarte y antes de eso, abusé de ti. Dije muchas cosas malas. Miré tu tarjeta de identificación. No debí hacerlo. Discúlpame."

Las palabras de Revan calentaron el corazón de Nico. Esta persona era amable de corazón así que no pudo evitar sonreírle. No conocía el verdadero pecado de Nico. Ni siquiera sabía que era beta y de todos modos quería protegerlo.
Obviamente no iba a saber sobre lo que estuvo soñando y no podía decir que tuvo un sueño donde el verdadero Nikolai lo maldijo y casi lo enterró vivo en la oscuridad.

La amargura de mentir, y el sentimiento de querer ser amado, se estaban mezclando tanto que dolía de una manera que nunca imaginó. Nico miró a Revan con los ojos húmedos.

"¿Qué pasa? Parece que estás a punto de llorar... Dime que está mal. Por favor."

Tenía miedo de explotar...

"Incluso si no fuera un Omega... ¿De todas formas querrías estar conmigo?"

Finalmente preguntó esto con una voz increíblemente temblorosa. Revan se rió entre dientes.

"Cariño... No me importa en absoluto lo que seas. Alfa o Beta. Omega. Da lo mismo"

"¿En serio? ¿No te importa si soy Beta o Alfa?"

"Preferiría que fueras un beta o un alfa... Porque eso significaría que todo lo que vi es falso y que nunca te vendiste a un burdel de hombres. No digo que tus razones estuvieran mal, es solo que... Me ahorraría un par de celos."

Podía sentir la luz brillar en esas palabras. La culpa de no ser Omega, que estaba en Nico, comenzó a desaparecer como la nieve en la banqueta.

"Si fuera un Beta... De todos modos no puedo darte un bebé. No podría tener un celo."

"Michalis es suficiente... Y es mejor no tener celo".

"¿Por qué?"

"Prefiero una relación basada únicamente en lo que siento, no en nuestros instintos. Alfa, Omega o Beta, da igual porque amo a Nico... Eso es lo que realmente quiero y es la verdad"

Todo el miedo se derritió. No solo la nieve ligera, sino también las grandes masas de hielo.

"Entonces, sí lo que dices es verdad... ¿Podrías hacerme tuyo?"

Revan dijo:

"Nico..."

Como si no creyera lo que acaba de decir. Luego fue peor cuando arrojó:

"Quiero casarme contigo."

¿Debería arrepentirse de lo que acababa de decir? No, no quería hacerlo. Porque después de todo, él dijo que estaba bien con solo tratarse de él. Con solo ser... Justo como era.

Llevando su mano a su pecho, Nico sonrió.

"Quiero conectarme contigo... Ahora, antes de que me arrepienta por no dejarme llevar."

"¿Está realmente bien?"

"Sí"

Audaz.

Sin miedo a nada.

Aceptó los cambios físicos y la vergüenza, confiando todo a alguien que decía que lo amaba porque él también sentía lo mismo.

"Te amo... Revan-san".

"¿...Qué pasa? De repente te volviste lindo esta vez. Eres una masa de contradicciones".

"Lo siento. Es solo que..." Suspiró. "Si no te gusta, dímelo ahora. Pero si me quieres, entonces, solo quédate conmigo por esta noche."

"Nico..."

Lo abrazó con sus grandes brazos y suavemente, le hizo cerrar los párpados mientras besaba su cabeza. El aliento y el calor que tocaba su piel se sintió reconfortante y le hizo pensar que estaba tocando su alma...

"Te amo... Revan-san. Muchísimo."

Se quitó la ropa, estiró la cintura, se entrelazaron las piernas y se conectaron el uno con el otro. Revan invadió lentamente su ano con aceite de hierbas para poder entrar.

"Aaah..."

"Angosto".

"Um..."

"¿Duele?"

"... Estoy bien... Estoy feliz..."

De hecho, le dolía tanto que sentía que todo su cuerpo iba a desmoronarse. Sin embargo, queriendo estar con Revan pasara lo que pasara, Nico puso sus uñas en su espalda y trató de aceptar lo que estaba siendo insertado muy dentro de él.

Quería conectarse.

Quería compartir su amor.

Ser uno.

Deseaba tocarle más. Fundirse más profundamente. Eran emociones como en una tormenta, extendiéndose desde el fondo de su pecho hasta estallar en burbujas en su garganta. Y por un momento, aunque fuera fugaz, Nico se llenó de una felicidad que nunca antes había sentido. Junto con la alegría de tener a su amado dentro de él. 



Recomendaciones

Komentar

Mostrar comentarios