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Capítulo 2

¿Cuántas personas conocían el término "Síndrome Omega"? Yuugo no lo sabía e incluso los médicos no parecían saber mucho al respecto. Aunque parecía ser considerada como una de las enfermedades de diferenciación sexual más grandes del planeta, en realidad no se sabía con certeza cuándo había empezado o cómo detenerla.

Alrededor de la época en que Yuugo entró en la pubertad, comenzó a sentir fuertes deseos sexuales junto con sofocos periódicos y mucha fatiga. Sin embargo, era natural tener deseos sexuales al llegar a esa edad, y hasta pensó que para alguien en su situación era natural sentirse honestamente abrumado todo el tiempo. Cuando comenzó a masturbarse en el trasero empezó a preocuparse por ser gay, pero paulatinamente se tranquilizó después de investigar en Internet que tanto gays y heterosexuales sentían placer en diferentes partes. Y hacerlo por el ano no era muy diferente. Y aunque un poco culpable por su propia propensión, creció como cualquier otro niño del barrio y se desarrolló, como se esperaba de un japonés promedio como él.

Fue en el tercer año de su vida universitaria cuando su condición física empeoró notablemente.

Mientras estudiaba administración de empresas en la Facultad de Economía, Yuugo tomó créditos en la materia de curador como pasatiempo. En ese momento, no tenía ninguna intención de convertirlo en un trabajo así que simplemente estudió apreciación del arte, historia del arte e historia cultural de manera amplia y superficial, y terminó asistiendo a una conferencia para calificar en un museo. Y mientras asistía a conferencias y a platicas por aquí y por allá, terminó haciéndose amigo de un profesor de historia del arte, y preguntando si le gustaba mucho este campo, terminó por presentarle a un "trabajador" de medio tiempo que iba ya en su segundo año de universidad. Luego, finalmente terminó por ser contratado como uno de los empleados de una galería dirigida por un empresario estadounidense que vivía en Japón como pasatiempo. Decía que era una galería, pero era más como un salón social donde se reunían intelectuales y gente adinerada.

El gerente, un hombre llamado J, entró a trabajar en este lugar por motivos personales y no parecía pensar en obtener ganancias independientemente de la rentabilidad. Y quizá debido a eso, todos, incluido el personal que trabajaba en la galería, parecían relajados y bastante simples. Sin embargo, varias conexiones personales, obras de arte, esculturas e información eran enviados siempre al centro de la galería, abrumando a un joven Yuugo quien aparentemente era el encargado directo de esa zona.

Y después de aproximadamente un año, comenzó a sentirse bastante mal.

Desde el momento en que lo conoció, para ser exactos.

La fatiga regular, los sofocos y el deseo sexual se volvieron prominentes y, a veces, era hasta difícil levantarse de la cama sin tomar una buena tanda de paracetamol. Sin embargo, ya que a los pocos días del pico más alto, comenzaba a bajar como si nada hubiese pasado, fue al hospital para poder sacarse de dudas. Siempre se quejaba de dolor y arritmias cardíacas, pero el diagnóstico que le lanzaban era que no le pasaba nada malo y que sufría de puro estrés. Mirando hacia atrás ahora, entendía que este cambio repentino fue causado por conocer a esa persona, pero Yuugo en ese momento no lo pensaba ni de chiste. No había forma de que alguien pudiera darse cuenta de eso.

Con su graduación a la vuelta de la esquina, estaba ocupado y vivía pensando tanto en eso que decidió dejar los síntomas de lado y, mientras tanto, conseguir un trabajo a tiempo parcial para pasar el tiempo. La razón por la que lo admitieron como secretario del presidente medio año después de comenzar un trabajo administrativo en una galería fue porque había acumulado muchos reconocimientos importantes. Y feliz de que su trabajo fuera reconocido, Yuugo estaba tan entusiasmado que incluso dejó de lado sus otras aficiones. Pero después de un año de trabajar como miembro de la sociedad, su mala condición física inexplicablemente se hizo aún más evidente. Empezó a tomarse algunos días libres al mes debido a su mala salud y la gente de la empresa comenzó a preocuparse demasiado. No obstante, Yuugo insistía que no tenía más remedio que estar a la altura de sus expectativas.

Y ese día...

En una noche de San Valentín en su segundo año como miembro de la sociedad, ocurrió un error.

Se enamoró de alguien.

Llegó una cita y un beso.

Sexo.

Si bien sus sentimientos eran fuertes, algo extraño le sucedió a su cuerpo después de eso. Los síntomas en ese momento eran diferentes a los habituales porque, además del cansancio, sintió una extraña somnolencia y náuseas. Ni siquiera podía comer y además, tenía un dolor de calambres en el abdomen que nunca antes había sentido. Entonces, cuando fue al hospital, le diagnosticaron anemia y luego, algo que no se detectó en el hospital anterior.

"Sospecho que tienes ciertos síntomas que concuerdan con algo, pero no podemos probarlo aquí."

Y así fue como Yuugo fue presentado a un centro médico nacional. La primera vez que Yuugo había oído hablar de su existencia en Japón. Le dijeron muchas veces que se asegurara de ver a un médico porque podría ser una enfermedad que podía poner en peligro su vida, pero la verdad es que no hizo mucho caso y ahora, parecía que iba a morirse. Y por prioridad, incluso lo que ocurrió el Día de San Valentín desapareció de su cabeza.

Inmediatamente después de eso, fue al centro médico y dejó que le hicieran varias pruebas. No terminó en un solo día, y después de algunas semanas, finalmente salieron los resultados: Fue allí donde Yuugo aprendió por primera vez que su cuerpo era diferente al de un hombre cualquiera.

"Omega... ¿Qué tipo de enfermedad es esa?"

Con un rostro tranquilo pero inexpresivo, el médico respondió:

"No es una enfermedad como tal. Se considera uno de los trastornos de diferenciación sexual más frecuentes de este siglo. Y creo que con el tratamiento adecuado, su estilo de vida estará bien y llevarás una rutina más o menos tranquila. Ya hay inhibidores disponibles así que creo que será fácil."

Como médico, lo primero que quería hacer era tranquilizar al paciente.

Le aliviaba saber que su vida no estaba en peligro, pero todavía no entendía realmente lo que estaba tratando de decir. En primer lugar, ni siquiera el término "trastorno de diferenciación sexual" le era familiar.

"TDS es un término que se refiere a un patrón sexual ligeramente diferente con el que las personas nacen".

"¿Cómo lo curo?"

Dijo con impaciencia. Si se enfermaba todos los meses, interferiría con su trabajo en el museo y tendría que renunciar.

(No quiero hacer eso).

Pero como para aumentar los sentimientos de Yuugo, el médico le dijo:

"No existe tal cosa como una cura. Como dije antes, no es una enfermedad. Y si tomas medicamentos y te comportas apropiadamente, estarás bien".

"Pero en realidad estoy teniendo problemas en mi vida diaria. ¡Todos los meses!"

A pesar de que el médico de mediana edad incluso sonrió, Yuugo estaba muy indignado por lo que estaba diciendo. Y tal vez al sentir la ira de Yuugo, el doctor endureció un poco su expresión y cambió su tono:

"Sabes, Mizuno-san. Me gustaría decir algo más importante. Como dije antes, el cuerpo del señor Mizuno, especialmente sus órganos reproductivos, son... Un poco diferente a los de los hombres comunes. Bueno, la reproducción masculina es muy factible".

Casi gritó: "¿Cómo que reproducción?"

El médico giró la mitad de su cuerpo y se volvió hacia el escritorio donde se había colocado el registro médico. Luego dijo: "Revisaré algunas cosas."

"..."

"Señor Mizuno, ¿Ha tenido relaciones sexuales con alguien del mismo sexo en los últimos meses?"

Esa pregunta le hizo sentir como si le hubieran dado un puñetazo en la cabeza. Esa noche... ¿Tenía eso algo que ver con los síntomas?

Mientras sentía que su corazón latía con fuerza, el médico dijo con voz confiada:

"Lo tomaré como un sí." Y agregó. "Entonces, no hay duda al respecto. Los resultados de la prueba de orina también han llegado".

"¿Qué?"

Frente a Yuugo, que parecía estar asustado, el médico buscó entre los resultados de las pruebas esparcidos sobre el escritorio. Luego, sacó la imagen de un eco y la colocó donde Yuugo pudiera verla. Una masa blanquecina se mostraba en una imagen que parecía arena rugosa.

"Este es un bebé".

"... Jajaja ¿Qué?"

No pudo evitar reírse. Sin embargo, el médico le devolvió la mirada como para reprocharle su risa.

"Bebé, un feto. Mizuno-san, estás embarazado".

Una sonrisa se escapó del rostro de Yuugo.

"Eso es imposible ¿Escucha lo que está diciendo?"

"El síndrome del Omega hasta ahora solo se ha confirmado en casos masculinos."

Para el atónito Yuugo, el médico le explicó cómo se reconoció el primer caso y la investigación sobre la misma enfermedad que había progresado rápidamente en los últimos diez años. Más tarde supo que el hombre, que examinó a Yuugo tan fervientemente, era uno de los pocos investigadores en Japón que se especializaba en el Síndrome.

"El 90% de los pacientes que vienen a vernos con problemas de Omega tienen las mismas características que ustedes. De hecho, hemos encontrado otros casos".

El médico dibujó una marca "α, o, B" en el reverso de un documento y se lo mostró.

"Omega. Este es el señor Mizuno. Beta es una clasificación conveniente. Quiere decir que no tiene el síndrome, es simplemente una persona normal. No es que Mizuno-san sea anormal, es solo que usted tiene órganos extra. Más o menos."

Dijo que comenzó esta investigación clasificando el género masculino en tres categorías: Alfa, Omega, Beta. Y que todos los hombres sin rasgos prominentes eran beta. Los Omega eran el siguiente grupo. O sea, Yuugo. Y le explicó que después de que un Omega llegará a cierta edad, entonces empezaría a experimentar sofocos, fatiga y un fuerte deseo sexual una vez al mes. Solía ser una ninfomanía, es decir, una enfermedad mental debido al fuerte caos de las hormonas dentro del cuerpo. Y para variar, se decía que otra propiedad del síndrome, algo que clasificaron como alfa, influía fuertemente en estos cuerpos.

"En otras palabras, la naturaleza omega del señor Mizuno es una forma más del género humano."

Se pensaba que los humanos, como otros mamíferos, solo podían reproducirse mediante hembras. Cuando se descubrieron los embarazos omega en hombres se concluyó que no se trataba de una patología sino de una nueva forma de sexo. Sin embargo, esto se limitaba a las relaciones sexuales con los Alfa.

"Podría ser que no se hayan confirmado casos todavía pero no ha habido pruebas de embarazos producto de relaciones sexuales entre beta y omega."

"..."

"En primer lugar, aunque el cuerpo de un Omega muestra un estado de celo una vez al mes, se dice que esto está dirigido a un Alfa. SOLO a un Alfa. No es como si pudiera hacer entrar en celo a otro hombre más. Y como prueba de ello, se sabe que un Omega, durante la temporada de apareamiento, emite una feromona única. Y los Beta y las hembras no pueden detectar esta feromona. Solo el Alfa."

Y Alfa y Omega experimentaban entonces una gran excitación sexual entre ellos. Es más, ni siquiera eran homosexuales al principio, pero la influencia del celo era tan fuerte que sus razonamientos comenzaban a volverse frágiles.

"Es una cuestión de instinto, por así decirlo. La razón no tiene nada que ver en estos casos."

El tono del doctor hizo que se estremeciera.

"Instinto..."

Pero eso en definitivamente no era lo que pasó esa vez. Ciertamente, Yuugo había estado plagado de los síntomas habituales durante varios días antes de su cita pero, la razón por la que se obligó a ir a trabajar cuando podía tener un día libre fue porque había prometido cenar con esa persona justo esa noche. Y no sabía cómo decirlo, desde el momento en que se conocieron, fue muy divertido. Lindo. Pensando en ello ahora, sin embargo, se preguntaba si era por sus feromonas.

Y tal vez, esa persona era un Alfa. Alguien que también tenía el síndrome.

"Mizuno actualmente está embarazado, por lo que no entrará en celo hasta que dé a luz. Poco después de que nazca el niño, una vez que su cuerpo se recupere, los síntomas volverán periódicamente y se cree que esto continuará hasta la mediana edad, por lo que hasta entonces va a tener que seguir tomando medicamentos para aliviar los síntomas del calor y medicamentos que suprimen la secreción de feromonas."

Pero aún si la droga suprimía en gran medida la fatiga y el deseo sexual, Yuugo tenía algo de qué preocuparse.

"¿Tengo que dar a luz?"

"Umm, no. Hacer un aborto es posible. Pero no se puede hacer después de los seis meses de embarazo porque no estamos seguros de los riesgos después de eso. Entonces, cuanto antes lo hagas, muchísimo mejor."

Luego pareció estar esperando la decisión de Yuugo. Pero no podía responder de inmediato. Claro que tampoco lo juzgó porque él no era quien estaba embarazado.

"¿Es posible discutir esto con el otro hombre?"

El doctor sugirió modestamente. Yuugo inmediatamente negó con la cabeza.

"No... Solo fue cosa de una noche. Somos amigos pero, no creo que podamos ser pareja."

Si le dijera, podría estar dispuesto a cooperar financieramente. Pero Yuugo no quería preguntar.

"Entonces, a tu familia".

Como si anticipara la reacción de Yuugo, el doctor continuó.

"Sé que es difícil de decir, pero ¿podrías traer a tu familia contigo? Les explicaré. No importa lo que elijas".

El nacimiento de un bebé dado por un Omega iba a ser una cesárea, por lo que necesitaba estar acompañado de alguien. Además de eso, tenía que ser hospitalizado hasta que diera a luz, y luego someterse a varios tratamientos para asegurar un buen rendimiento. Iba a ser difícil que el feto creciera sanamente sin estar en un ambiente controlado y si, esta era la razón por la cual el Síndrome de Omega no se descubrió hasta los tiempos modernos. Era posible que existieran embarazos masculinos antes, pero lo más probable es que murieran a los dos meses. Después de todo, eran hombres y en caso de que creciera lo suficiente como para notarse, la situación se confundía con un tumor y a consecuencia de eso perdían la vida en el quirófano.

Incluso después de que le dijeran eso, Yuugo todavía no podía aceptar el hecho de que había otra vida dentro de su útero.

Decidió traer a su familia lo antes posible, y cuando se decidiera la fecha, haría una cita para un examen médico y luego para la hospitalización. Solo que ahora quería dejar la consulta y volver al apartamento lo antes posible. Pero se sintió muy difícil. Ya no era un hombre ordinario. Y en este vientre había una nueva vida. Una persona, y su hijo.

Esa noche fue realmente un error de una sola vez, y se suponía que permanecería en los corazones de los dos como un recuerdo. Pero eso no terminó ahí, y Yuugo ahora tenía que tomar la decisión de salvar la vida de su bebé o eliminarlo.

(¿Por qué?)

¿Por qué era el único que tenía que enfrentar este tipo de cosas? No quería llevarlo solo y de verdad moría por hablar con alguien sobre esto. Pero no podía.



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